En Argentina, el maíz representa el 12% del precio final de la carne de cerdo, según un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) que analiza cómo se forman los precios de los alimentos. El estudio muestra que, además del grano, intervienen múltiples costos e impuestos a lo largo de la cadena.

El informe sobre composición de precios de alimentos busca explicar cuánto pesa la materia prima agrícola en el valor que finalmente paga el consumidor. En el caso de la carne de cerdo, el maíz tiene una incidencia relevante por su rol en la alimentación animal, pero está lejos de explicar la mayor parte del precio final.
En el relevamiento, la FADA señala que los granos explican en promedio alrededor del 9% del precio final de productos como carnes y leche, mientras que el resto del valor se compone por costos productivos, logística, comercialización, salarios, energía e impuestos.

Otro dato clave del análisis es el uso del maíz en cada sistema productivo. Para producir un kilo de carne de cerdo se requieren aproximadamente 2,45 kilos de maíz, lo que permite entender el peso que tiene la alimentación dentro del costo del productor.

Para este cálculo, el informe toma como referencia un valor del maíz de $257.121 por tonelada, lo que sirve como base para estimar su impacto dentro del precio final.
Más allá del grano, el informe remarca que el precio de la carne está atravesado por múltiples factores que se acumulan a lo largo de la cadena. Entre ellos aparecen costos de producción, transporte, industrialización, comercialización e impuestos, que terminan teniendo un peso significativo en el valor que paga el consumidor.
En ese sentido, la FADA detalla la carga impositiva en la cadena de la carne bovina, donde intervienen tributos nacionales, provinciales y municipales en cada uno de los eslabones productivos.

El relevamiento también desagrega los impuestos según su tipo, mostrando la participación de IVA, Impuesto a las Ganancias, Ingresos Brutos y tasas municipales, entre otros.

Si bien este desglose se realiza para la carne bovina, gran parte de estos tributos también impactan en la cadena porcina, desde la producción en granja hasta la comercialización.
Para dimensionar el contexto, el informe toma valores promedio de mercado. En febrero de 2026 el kilo de carne de cerdo se ubicó en $8.416, mientras que la carne bovina alcanzó $16.780 por kilo, prácticamente el doble.
Los datos permiten entender que el precio de los alimentos no depende únicamente del valor de los granos, sino de una combinación de factores que intervienen a lo largo de toda la cadena productiva.
Fuente: FADA - Para ver el informe completo haga click aquí